Elisenda y mi primo Rafael

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
Viernes Santo, 25 de marzo de 2016

Ha sido ayer, pues hoy ha empezado desde hace dos hora de un Viernes Santo un tanto raro. Un tanto diferente.

Han venido Elisenda y mi primo Rafael, viven en Rubí, a 20 kms. de Barcelona. Mi primo se jubila dentro de un año, asi que supongo ha de tener 64 años, y hace que no lo veo 47 años. Pero son estas cosas que ocurren en la familia, sin verlo me lo encuentro en cualquier sitio y lo hubiera reconocido al instante.

Ha contactado con mi hermana pequeña Mari Tere, y ha venido ella y mi cuñado Jose Pineda a Antequera a tales efectos, y con mi hermana Mely han visitado a mediodía la Iglesia de la Cofradía de Arriba y la Cofradía de Abajo y la Soledad, el Viernes Santo es el día de las Soles, nombre que me gusta, nombre de una tía que ya no está y de una prima, que es un primor.

Trini y yo quedamos con ellos a la hora de comer un restaurant muy céntrico, con mis dos hermanas, con mi cuñado, y con Elisenda y mi primo.

Antes de vernos paso por “Arte y Cozina” y dejo dos o tres libros a Francisco Jose Martinez Carmona.

El ruido en el restaurante en el que estamos citados es ensordecedor, la comida regular y el servicio mas bien mal, pero no doy el nombre, me lo reservo discretamente. Y me acuerdo de lo bien que hubiéramos estado en “Arte y Cozina”.

Antequera está plagada de turistas como jamás en mi vida la había visto, las calles casi llenas.

Elisenda es catalana, tiene risa fácil, clara y cristalina, y ese arte importante que es cada día más raro como lo es saber reír de manera inteligente, no estruendosa sino clara y cristalina, risa transparente y limpia, risa clara.

Elisenda es muy sentimental, sencilla, espontanea, discreta, y sin dobleces.

Elisenda tiene nombre raro en estos lares sureños, pero por lo visto es muy corriente en Cataluña.

Primo Rafael Reyes Fuillerat, es muy agradable y sencillo. Pero es un hombre.

Hablamos de nada, del mundo pero de nada, no hace falta hablar, solo nos dedicamos a comunicarnos. Me sigue en el blog, y le regalo un libro sobre Antequera, escrito por mi, con la promesa por su parte que lo va a leer, que no es poco.

Esta mañana, antes de todo esto fui a casa de mi tio Manolo Reyes, que tenía una nota, para que fuese a recoger libros, busca mi tío, que en Septiembre cumple 90 años y que está agil como un junco, la bolsa en su casa, mientras espero, hasta que por fin, la encuentra. Le digo que la abriré en casa, con 8-10 libros, con sus estampitas, algunas con bordados, esquelas mortuorias, y celebraciones de primera comunión. Pero atención, de los nueve libros cuatro o cinco son de los primeros años de 1800, tienen dos siglos cada uno, y habrán pasado de generación en generación hasta llegar a mis manos.

Bueno, mi hermana Maria Teresa me trae un libro antiguo de Química que ha comprado en su reciente viaje a Méjico.

Jose Pineda me hace que busque un metro, me pregunta la edad, y le digo que este verano cumplo los 72, y señala 72 centimetros, y me comenta que cual es mi esperanza de vida, yo le contesto que no más de 6 años con suerte, en vista de lo visto. Y su conclusión es que me dedique a pasear, a no levantarme por el despertador, sino cuando venga bien. y que me dedique solo a pasar lo mejor que pueda, el poco tiempo que espero disponible. Lógicamente no hare caso.

Mi cuñado Juan trae espárragos a la casa, y mi cuñado Pepe viene a ver a su hermana, lo mismo que Juan, y hablamos un rato. Mi cuñado Pepe, tiene una hija guapísima que hemos visto ayer en Antequera y que me hace mucho recordar a Trini, en tiempos jóvenes. Aunque Trini sigue igual de guapa que siempre.

Mi primo Rafael y Elisenda se van alucinados de la Biblioteca y de la casa de los recuerdos. Trini decide no salir y se da un yacuzzi. Está demasiado rato, voy al cuarto de baño y me doy un susto tremendo, no la veo, hay mucha espuma y pienso que se ha ahogado, pero estaba debajo de la espuma. Menudo susto.

Después me doy el jacuzzi yo, y la verdad me cuesta trabajo salir de la bañera. Hacía años que no me jacuzidaba.

El reloj que no llevo, sigue andando, mi cuñado Jose Pineda me filosofeaba:

Te parecen los días ahora más largos o más cortos -me preguntó-

Le digo, que me parecen más cortos y me dice:

Los días son iguales que siempre, lo que ocurre es que tú eres más lento. Y el también por supuesto, imperativo de la edad.

En fin, si uno se cae es porque está caminando. Y cada día doy mas importancia a la generación de sensaciones. Estamos en una época en la que hay que crear emociones, hay que emocionar. En definitiva los valores son meras sensaciones. Buscamos nuevos espacios. Y buscamos sonrisas en sentido amplio. Mientras hay personas que se ponen de perfil. Y hay personas hasta con seis perfiles. Incluso siete.

Las personas olvidan lo que divisan, lo que no olvidan son los sentimientos. Y no basta para nada empezar, lo que importa es culminar, culminar, para después bajar y volver a subir. Confiando en las personas, después ellas nos dirán en muchos casos que estábamos equivocados, pero así es la vida.

La vida es una sucesión de sucesos. Muchos de ellos han sucedido y otros sucederán, simplemente porque no han sucedido.

Me voy a dormir, ya me he distraído un ratito.

Buenas noches.

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4 respuestas a Elisenda y mi primo Rafael

  1. Rafael Reyes Fuillerat dijo:

    Hola Pepe Luís.
    Soy tu primo Rafa.En primer lugar quiero agradecerte a Trini y a ti vuestra hospitalidad al enseñarnos con todo tipo de detalle vuestra casa de par en par. Quiero decirte que de tu casa tengo muy buenos recuerdos pues como tu bien sabes a principios de los sesenta, mi familia pasaba estrecheces económicas, hasta el punto que mi padre se vió obligado a emigrar a Alemania como tantos otros por aquellas fechas. Mi madre con todo su afan de que sus polluelos no pasasen hambre, nos repartió a los mayores con nuestros tios; Mª Luisa y Trinilla se las llevó una hermana de mi madre a Granada, mi hermano Pepe Ángel se fue con tio Paco a la Cruz Blanca y yo quizás el más afortunado a vuestra casa. Yo fui durante bastante tiempo, a vuestra casa a la hora de comer para que tu santa madre me diese un plato de comida de lo mismo que comíais vosotros y eso es algo, que sobre todo a ella le agradeceré de por vida. Además de esto, como sabía lo apurados que ibamos, me daba toda la ropa que se os iba quedando pequeña a vosotros, con todo lo cual yo al menos me encontré protegido durante todo ese periodo de tiempo que no fue poco, hasta que las cosas se fueron enmendando.
    Esta breve visita que hecho a mi pueblo natal, me ha traido muy gratos recuerdos despues de tantos años. Me fuí en agosto del 68 a Catalunya y desde entonces solo he vuelto en un par de ocasiones y además muy breves.Tenía ganas de venir con mi mujer, para pasear con ella por sus calles y contarle anécdotas que en su día me pasaron. Ella ha quedado encantada de ver el pueblo tan lindo que tenemos y la limpieza y luminosidad que lo ambienta y a mí sobre todo el cantar de los pajarillos a la mañana y la tarde, cosa que por aquí no existe.
    Para acabar de completar la dicha de este viaje, avisé a uno de mis compañeros de colegio de mi visita, y me organizaron una comida a la que asistieron , diez de ellos con sus esposas y pasamos la tarde del sábado, hablando sin parar de aquellas vivencias de antaño y también de como nos ha ido la vida hasta ahora. Cierto es, que algunos ni los reconocia despues de 48 años, pero esta visita mia, ha servido para que retomemos de nuevo el contacto, y aunque sea por wasap, seguir sabiendo unos de otros. La nota relevante de esta comida, es que empezamos a las dos de la tarde y salíamos del Restaurante del Moral a las diez y media de la noche.
    Por último, decirte que esta mañana en el viaje de vuelta a Barcelona en el Ave, tal como te dije, he leido tu libro de Antequera, Antequera recuerdos de anteayer y aunque yo no soy hombre de letras, te puedo decir que me lo he tragado, entre Antequera y Lérida de un tirón y a mi personalmente, me has transportado en muchos de tus relatos a mi adolescencia que la pasé ahi, pues yo acababa de cumplir los dieciseis cuando nos marchamos.Estas experiencias y lugares y algunas de las personas de los que hablas yo tambien los conocí y viví, unos años despues que tú por la diferencia de edad. Para mi un libro bueno, es el que te hace sentir sensaciones y si además son agradables, no te digo más. Te felicito porque a mi me gustado mucho y te prometo que a partir de ahora intentaré seguirte un poco más, aunque mi problema actualmente es que no dispongo de tiempo para esto.
    Te quiero dar las gracias, por el escrito que has hecho y que has tenido a bien citarnos y sobre todo agradecerte los piropos hacia mi querida esposa Elisenda. Tu también has tenido mucha suerte con tu Trini ¿verdad que sí?
    Bueno para ser la primera vez que te escribo, no ha estado mal. Cuídate mucho tu y tus hermanos y dale un beso a tus hermanas de nuestra parte que son dos auténticos soles.

    Un fuerte abrazo de tu primo

    Rafa

    • Anónimo dijo:

      MUCHAS GRACIAS RAFAEL: Por tus bonitas palabras, la verdad es que no me acordaba de que ibas mucho por mi casa, probablemente en esas fechas estaba yo, ya fuera de Antequera.

      Un abrazo fuerte para ti y para Elisenda, y espero que no estemos otros 48 años sin volver a vernos. José Luis Sánchez-Garrido.

  2. Anónimo dijo:

    Hola Rafa, me ha encantado leer tu escrito, es una pena que no tengas tiempo para hacerlo más, pues escribes mejor que el autor de este blog! (Espero que mi hermano no me nomine por decir la verdad…)
    Creo que yo soy la que más me acuerdo de aquel tiempo en el que venías a casa y te reunías con nosotros en la cocina, pues los demás ya estarían fuera estudiando o casados, y yo era la pequeña y mimada de las trenzas que tú me has recordado. Eran tiempos difíciles para muchas familias pero mi madre lo que me explicó es que erais muchos hermanos y no cabíais en vuestra mesa. Como sabes, ella te adoraba y siempre te ponía de ejemplo (la verdad es que eras un niño educado y pacífico) así que siempre vi como un regalo el hecho de que nos visitaras. Creo que fuimos nosotros los afortunados por haberte conocido un poco más a fondo.
    Ha sido un verdadero placer haber pasado el Viernes Santo con Elisenda y contigo, Pepín y yo nos alegramos que hayáis pasado tan gratos momentos con familiares y amigos y esperamos que se repitan.
    Por otro lado , respecto al libro de mi hermano que has leído, te recomiendo que leas ANTEQUERA OTRA VEZ, que creo que puedes encontrar en este mismo blog.
    Un fuerte abrazo y recuerdos a la familia.

  3. Jesse Grillo dijo:

    Well written! I was all about this topic in school. Aw, I miss Tennessee.

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