El sobreviviente

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
Albolote, 14 de diciembre de 2015

PensamientosDesde que hemos vuelto de Sevilla, Trini y yo, pues una serie de acontecimientos de vértigo. En buena medida he tenido, que me han separado de escribir. Me han separado de todo, menos de los acontecimientos acaecidos, hasta que los mismos los he visto controlados, o perfilados, o encaminados.

Llevo varios días, haciendo un poco de reflexión existencial, sobre mi vida, sobre la vida de los demás, sobre la vida misma.

Examino y aprecio los detalles de Trini, conmigo de infinito cariño, y miro hacia adelante, donde el tiempo que me queda, supongo será corto, y miro hacia atrás que ha sido largo, pero que ha pasado a velocidad ultrasónica. Trini, Trini, la de los mil detalles, cada día que pasa, admiro mas sus virtudes. Y ella donde va hace escuela.

Ahora cuido los minutos, a medida que van quedando menos. Este año, no he ido, al 51 Aniversario de Amónico Español S. A. ni tampoco a la Comida de Navidad anticipada de los compañeros Peritos Agrícolas en Córdoba.

Hoy Domingo salí con Trini, a pasear por Granada, y solo llegamos de Albolote a Maracena, estuvimos en el Mercadillo de Antiguo de esta población dando una ligera vuelta, y una cerveza, en la Barra de Restaurante el Puerto, y de allí se nos quitaron las ganas de seguir viajando y retornamos a la vivienda en Albolote, solo fuimos y en coche dos kilómetros cuando más para allá y otros dos para acá.

Ya son casi las 10 de la noche, he cenado muy poco, pues con el tiempo, incluso las ganas de comer van sobrando, cuando siempre he sido de gran comer, desde pequeñito. Cuando se nos enseñaba, que en el plato no debía quedar nada, que no estaba la vida para derroches.

Un día me llamaron del Restaurant El Puerto, concretamente el 17. Julio de 2014, y me dijeron:

-¿Es Vd. Don José Luis Sánchez-Garrido Reyes?
-Pues sí, le dije.
-Es el día de su cumpleaños?
-Pues sí. Le contesté. ¿Cómo lo sabe?
-Es que nos informamos de nuestros clientes, y al ser día de su cumpleaños, lo invitamos este mediodía a lo que Vd. le apetezca.

Jamás, a mí me había ocurrido ello. Se lo dije a Trini, y le comenté de ir los dos a tomar una cerveza. Cuando llegamos, me felicitaron, y pedí una cerveza en la barra.

-Si a Vd. no le importa, le tenemos una mesa preparada en el comedor -me dijeron.

Pasamos al comedor y había una mesa con sus velas y flores y detalles, en el rincón donde cuando he ido allí he procurado irme siempre a ese punto.

Ya por fin, comprendí, era Trini, la que había organizado todo y en el Restaurant, habían servido de “gancho”, no estuvimos solos, pero ya ahora no pongo cara a los demás comensales. Se lo tengo que preguntar a Trini.

-Hoy pide lo que quieras, que pago yo –dijo ella- pide lo que te apetezca, sin restricciones.

Bueno, pues hoy hemos estado allí, y en vez de seguir nos hemos vuelto al nido, al ordenador, a la lectura, al descanso y al aislamiento, que es un placer igualmente destacable.

Le he dicho a Trini, que hace tiempo que no escribo para el blog. Y ella me ha contestado, pues vete a tu habitación y escribe.

Y le he puesto a estas notas el nombre de El sobreviviente, porque desde los diez años, he conocido a muchas, muchas personas, y he llegado a la conclusión que casi todos se mueren, o bien desaparecen de la circulación, y andan vivos a lo mejor, pero yo sin saber su rastro. Diluidos y disueltos en el mundo etéreo.

Compañeros y amigos de toda la vida, que un día los caminos se separan, y avanzando cada vez nos alejamos más uno del otro, aunque como el mundo es un pañuelo, después resulta que te encuentras al más inesperado, en el sitio más sorprendente, en el momento más inusitado.

Compañeros de Instituto, de Escuela de Peritos, de Amonesa, de S. A. Cros, de Fesa.Enfersa. de Sevilla, Madrid, Granada, de aquí o de allí.

Por lo visto como soy grandullón o peculiar, no modelo standard, pues parece que el que me ve, le resulta difícil olvidarme. Es la razón que doy a que salude a tantos, sin tener ni puñetera idea, de quien son. Lo cual para mí es un problema, y no desdeñable.

Ya en 2018, si llegamos Trini y yo cumplimos 50 años de casados, y diremos que 60 años desde que nos conocimos con pocos años, en la Semana Santa de mi Antequera, de siempre. Un jueves Santo a la edad de 14 años.

Soy el sobreviviente, porque durante estos años, muchos he conocido en el Sector Fertilizantes, a un sinfn de personas, que ya no están. He conocido a muchos que me parecían sabían todo, y después resulta que sabían poco, o casi nada, pero que hablaban, como si hubiesen inventado el mundo.

He conocido a muchos que se rindieron y cambiaron a actividades mejores, porque esta es mala, y cambiaron a otra mucho peores. El traje le venía pequeño y lo cambiaron por harapos.

He conocido a mentirosos compulsivos y a sinceros escalofriantes, pero parece que los segundos han desparecido y ahora miente hasta el potito, parece ser que es pecado venial.

He visto como para algunos esta actividad, le era pequeña y volaron a derroteros más esperanzadores, que después se vio eran virtuales. Y el vuelo terminó con una caída en picado.

He conocido a ejecutivos nuevos, rubios y de ojos azules, elegantes y de buenos modales, exquisitos, sabiendo lógicamente inglés, estudiado en Oxford, y han venido como estrellas, habiéndose estrellado al poco tiempo. Uno tras otro, salvo alguna excepción que confirma la regla.

He seguido la pista de padres muy trabajadores que levantaron negocios, que después sus hijos muy preparados, no supieron continuar, o continuaron hasta que los estrellaron. Lógicamente no por culpa de ellos, sino por las diferentes crisis, por las diferentes sequías o por circunstancias, no controlables. De ellos por supuesto no, no es posible.

He visto de padres trabajadores, hijos trabajadores que no tuvieron suerte es verdad.
Y otros los menos que engrandecieron los negocios, estos se cuentan cn los dedos de una mano, y casi sobra la mano.

A lo largo de la vida, se ven muchos personajes, encuentras que te están muy agradecidas, cuando tú realmente no has hecho absolutamente nada por ellos. Y personas, que a lo mejor, no están agradecidas y luchaste por ellas a fondo, a tope, dedicándole horas y desvelos, horas y horas. Mas horas, y mas atención imposible.

He visto a envidiosos de la nada. Envidiosos “per se”, y he visto bondadosos impresionantes. Que Dios tenga compasión y no ponga a envidiosos cercanos.

He visto a amargados genéticos, siempre viendo lo malo de la vida, y he visto a personas con ojos brillantes, que todo le parece maravilloso. No sé ni lo uno ni lo otro.

He visto como algunas personas, diciendo las cosas una vez las captan, e incluso algunos hasta las ejecutan.

Sin embargo, hay otros que explicando las cosas mil veces, no se enteran, y si se enteran, es como si no se enteraran.

He visto a muy pocos comprometidos, totalmente comprometidos, y he conocido a ejércitos de pasotas incomprendidos.

He visto a muchos, muchísimos que les gusta “disfrutar”, y he conocido a pocos, que les gusta trabajar. Lógicamente los primeros no comprenden a los segundos, y evidentemente estos segundos no entienden a los primeros.

El otro día alguien lisonjero supongo, me dijo:

-Es Vd. muy inteligente.

Y tenía ganas de hablar yo y le contesté:

-Mire, voy a ser sincero con Vd. Quiero decirle que me agrada mucho que me diga ello. Pero lamento por mi parte, tener que confesarle que no es así. Mire Vd. -proseguí- realmente soy muy torpe, lo que ocurre, es que me duele mucho que me lo noten, y disimulo y hago el papel como si fuese inteligente, pero los que me conocen bien, saben que no lo soy. Miré Vd. cuando le he dado estas explicaciones técnicas, es por los años, que llevo en ello, y porque he dedicado muchas, muchas horas, muchísimas horas, a suplir la falta de inteligencia con horas de trabajos. Y bueno por ello pues puede parecer que soy inteligente.

El buen, hombre se quedó con la boca abierta, con mi explicación y me dijo: Bueno ahora, que se ha sincerado lo aprecio mucho más, no es normal que apenas nos conocemos y me hable con tanta sinceridad, he quedado cautivado -me dijo.

Por dentro me dije, es normal que piense ello. Yo sé que soy bueno, y el que no piense así, es sin duda porque está equivocado.

Yo sé que hay muchos supongo que me critican, y a lo mejor por deferencia educacional delante de mi, no lo dicen, gracias a Dios. Pero realmente la verdad, no es que no me importe mucho, sino que no le hecho cuentas, porque siempre, siempre se me ha criticado, desde mi más tierna infancia. Y tampoco voy a estar pendiente de todos ellos. No tengo la culpa de ello.

Pero en esta larga carrera de la vida, realmente es una carrera de resistencia, y gana el más resistente, no sé lo que va a ganar, pero bueno, gana, gana el llegar el mismo solo a una meta, que cada uno se ha puesto, y aunque sea una meta solitaria, y sin cámaras de televisión, es una meta grande es la meta que uno se puso, un día, y que hizo su método para alcanzarla. Su sistema.

Pero hay hombres sin metas, hombres de mirada corta, cortoplacistas, que ven el mañana, pero ya está, diremos el mañana de 24 horas. Ya ver ejemplo 30 hora adelante es demasiado.

En fin, he visto los que se le caen cinco céntimos y están buscándolos media hora, y sin embargo en otros temas le dan el timpo de 300 euros y les parece normal.
No se llegas a la conclusión que hay personas que aprecian lo poco, y no lo mucho.

En fin, hay quien tiene un problema y lucha contra el y se sobrepone, y otros que claudican por ello para toda la vida, que les quede.

Me llama Trini, diciendo que ha empezado la película me voy con ella y con la película.

Podría seguir hablando de personas y personas, que son como son, en este mundo variopinto, espectacular y sorprendente. Es un mundo impresionante, en el que estamos. La pena es que se acabe. Pero bueno, por el momento, no hay solución, para alargarlo un poco más.

Buenas noches.

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Una respuesta a El sobreviviente

  1. Anónimo dijo:

    Hermano, yo también he visto y conocido a toda clase de personajes a lo largo de mi vida, pero desde luego ninguno como tú. Tienes razón al decir que no eres “tipo standard” y no pasas desapercibido, lo que no sé si sabes es que tu corazón también es peculiar e inmensamente grande, talla XXXLLL, y lleno a reventar de buenas intenciones y hermosos sentimientos. Si hay alguien que no te quiera, es que no ha mirado tu interior. Eres único e irrepetible, lo decían nuestros padres que tenían un buen lote de hijos, y yo lo confirmo. Te queremos!!!

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