Libros, otoño, recuerdos, esperanzas….

Ayer sábado llegué a Antequera sobre las una. No pude aparcar en la calle Merecillas, estrecha. Llamé dos o tres minutos antes a Trini, que me esperase en la puerta. Se trata de que paro en la calle, abro rápidamente el capó, saco la maleta, una chaqueta en su percha, y no sé dos o tres bolsas más, unas con unos zapatos que no caben en la maleta al ser el 47.

Me encuentro fundido, cansadísimo. Trini, ha preparado patatas guisadas con costilla y mucho limón. Este plato se lo enseño mi madre, y le tengo cierta afición, sobre todo porque al encontrarme en la casa de mi niñez, y con un menú como el de mi madre, me trae recuerdos.

Trini, se vino ayer, con un vehículo de su hermano. La furgoneta llevo a Albolote dos camas individuales, y se vino a Antequera, con una cama, de la bisabuela de Trini, cama grande y robusta, con mas de un siglo de vida. Ella quería hacer este cambio, en un dormitorio. Yo soy todavía de los que Trini y yo dormimos en la misma cama a Dios gracias. No entiendo otra cosa de dormir separados. Que por lo que oigo, es bastante normal ya. En fin, yo estoy a la antigua.

Descanso lo que puedo, en el sillón, con los pies en alto. Pero estoy atento a la televisión, porque hoy en el programa de Maria Teresa Campos, en Telecinco, sale cantando la hija de la hija de mi tia Sole.

Mi abuela Pura, o Purificación, aunque se le llamaba por lo primero, tenía la piel blanca, blanquísima. Mi tía Sole, que ya falleció, no hace mucho, era muy guapa, de ojos redondos y morena, Y su hija, Solecilla, es muy guapa, ojos alegres y vivos, mucha vitalidad, es un encanto. A la hija de Solecilla, como se crece tan rápido y la veo tan nada, intuyo que no obstante la identificaré, en el Coro del Conservatorio de Málaga, donde era profesora, la hermana de Maria Teresa Campos. Me dicen que la hija de Solecilla, canta divinamente.

Me voy a la Biblioteca y le digo a mi hermana que cuando vaya a salir me llamen, lo cual hace, y me voy a ver la Tele5, y rápidamente la identifico, con la melena negra larga, Trini, dice que no que es otra, que lleva una felpa, estoy seguro que no, los genes son los genes, basta verla, y se que no me equivoco, como esta vez ha ocurrido.

Después vuelvo a la Biblioteca, repleta de libros, con 100 metros cuadrados, al lado hay una galería, donde me ha instalado mi cuñado estanterías metálicaspara albergar el contenido de ese gran número de cajas donado por Lola, una amiga de mi hermana María Teresa de Estepona, compañera de la Rondalla y que ha tenido a bien donarme generosamente una enorme cantidad de libros que ella poseía.

Me pongo a contar libros, cada 100, pongo un palito en un blog, y además dejo el libro 100 que sobresalga sobre los otros, el trabajo, es lento y aburrido y esto hasta las 4 de la mañana contando libros,

Tres mil, tres mil libros, pocos más o pocos menos, 3000 libros un numero redondo. Los mismos me los ha regalado una amiga de mi hermana Maria Teresa, que canta en el coro con ella. A las cuatro de la madrugada me acuesto, oigo un poco la radio y duermo, a las seis me levanto, y me voy a arreglar la galería, asi hasta las una de la tarde.

Ahora son las 1,30, de mediodía, me acabo de duchar, he bajado al sotanillo, a ver si encuentro un tríptico, para ponerlo en el cabecero de la cama, es de cuando nos casamos Trini y yo, en 2018 si llegamos pues son 50 años. No lo encuentro, no está. ¡Sabe Dios donde andará!

No he salido a la calle, y estoy en la biblioteca, si en la galería hay 3.000, más otros mil que he llevado esta noche, aligerando un poco la biblioteca, entonces en la galería pues tenga 4.000.

¿La pregunta de millón? Entonces, cuantos tengo en total. Le pongo un WhatsApp a mi hermana, dicendo que són 3.000 los que he contado. Ella me ha regalado muchos, supongo que en total 1.500.

¿Cuántos tengo? He de hacer un aforo. Es difícil hacerlo, pero estimo que debo andar por 20.000 libros. Empecé a coleccionar a los 10 años, llevo sesenta años coleccionando libros, tengo amigos que me han regalado muchos, lotes de 300-400 libros.

Después tenía cajas de plástico, cajas de envase de hortalizas llenas desde hace mucho tiempo, y vació no todas, algunas, y me encuentro, pues a lo mejor fotos, diplomas, y curiosidades que había echado en falta.

Cuando estudiaba Perito en la asignatura de Cultivos Arbóreos, había que preparar un herbario de tres cultivos y hacer una memoria de los tres. Bueno hacía años que lo echaba de menos y hoy ha aparecido. La verdad sea dicha, es que las hojas, las ramitas, etc, no fui al campo yo, se lo encargué a Trini, y pegarla en las hojas de papel, que tiene su técnica, también lo hizo ella. Claro así obtuve buena nota.

En fin el teclado, hoy no va rápido, las letras salen lentas, en la pantalla, perezosas, entonces desisto de seguir escribiendo, rodeado de recuerdos, hoy he desempolvado escrituras de mi padre, y documentos, que yo no sabía estaban en la casa, reliquias antiguas, que cuando no este yo, pues supongo que se iran perdiendo, más rápido o menos rápido.

Buenas tardes.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Antequera, Familia, Libros, Recuerdos, Trini. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s