No es verdad que los feos lo tengamos difícil

como_ser_un_buen_jefe

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
Viernes, 13 de febrero de 2015

Yo he vivido antes, de forma directa, como para ascender había que ser guapo. Los feos lo teníamos imposible. Sinceramente. Para ser Jefe, pues desde luego había que ser guapo, pero no solamente ello, sino que además, había que ir vestido de forma elegante, ser exquisito en el trato, muy galante y saber inglés.

Estos tres requisitos eran básicos, es decir un feo sabiendo inglés, por muy exquisito que fuese, no tenía nada que hacer para escalar puestos empresariales. Y así, así, transcurría la vida.

De esta forma cuando las cosas van mal, en una Empresa, pues nada, antes de nada como primera medida, quitar al Director Comercial, porque el Director de Producción no tiene la culpa el pobre, y el Director Financiero pues bastantes milagros hace. Pero si la empresa va mal es claro que se vende poco y además barato. El tema pues es elemental quitamos al Director Comercial, y ponemos uno que venda mucho y caro, y problema solucionado. Y esto visto no por uno al le dio el avenate aquel día, sino en un Comité de Dirección, después de analizado todo, y visto alternativas, es decir esta.

Bueno, entonces vamos a escribir el perfil, por supuesto con los tres requisitos dichos y no escritos, sino subyacentes básicos. Y para que no haya responsabilidades en la nueva elección es mejor buscar una Agencia “caza cabezas”, que nos contrate el “mirlo blanco”, no sé mucho de aves, por supuesto, pero parece que el mirlo de color blanco, no he visto jamás, tan es así,  que todavía lo están buscando.

El nuevo Director Comercial debe ser delgadito también, y la leche sería si fuese rubio. ¡Qué más éxito se puede pedir a un rubio, elegante, de buenos modales, guapo y sabiendo inglés! De entrada lo tiene todo ganado. De salida ya veremos.

Y los feos, pues que vamos a hacer, nos quedamos los últimos, estamos allí, porque hemos de estar en algún lado, estamos de bulto. ¡Cómo va a ser la misma deducción ante un problema de un ejecutivo alto y guapo y sabiendo inglés, a un feo con sobrepeso! ¡Por Dios! Esto es elemental. Entonces pues sinceramente los feos, sufrimos por no ser guapos, el resto del tiempo pues pasamos desapercibidos.

El nuevo líder, o nuevos líderes, pues esto es interminable, se va uno y viene otro, lo primero que tiene hacer es romper todo lo que hay. Pues no tiene sentido dejar lo que había, pues lo han puesto para romper con el pasado y crear el futuro, y esto primero todos saben cómo hacerlo y mal, porque romper, y hacerlo bien, no tiene mérito. Romper es romper con todas sus consecuencias.

Pasa el tiempo, pasa el voto de confianza, y poco a poco se ve que el líder nuevo no es tan guapo como nos parecía, es más, sus modales no son tan exquisitos, eso sí su inglés es perfecto.

Sigue pasando el tiempo, y ya hay algunos que se atreven a decir que el que había antes y que echaron era mejor que el más guapo del mundo actual. El tema del sumun, aumenta, si tienes un apellido de tronío, un apellido largo y con un árbol genealógico que destaca dicho árbol en todo el bosque urbano, como un árbol de élite, no un chopo vulgar y verde de la chopera densa y húmeda, porque ya entra el componente del color de la sangre.

Cuando el líder seleccionado, pasa un tiempo y se ha puesto de manifiesto su desastrosa gestión, se le da medio voto de confianza más, porque la empresa no podría subsistir dando un voto completo. Después un día cualquiera, es despedido de forma fulminante, sin mas explicación. Lógicamente es que tampoco hace falta la misma. Y el que despide, lo que sabe es eso poner y despedir, no trabajar evidentemente, no se puede hacer todo.

Y empieza la ruleta de nuevo a girar, en busca del mirlo. Y así va trascurriendo la vida, el guapo despedido ha aumentado su currículum y tiene todavía más opciones de hacer igual en otra empresa más grande. Y por supuesto cobrando más.

A muchos en el mundo del trabajo, de los trabajadores, la palabra lealtad se la enseñaron un día en el colegio, pero después como no ha vuelto a oír hablar de la misma, pues ya no saben lo que significa. Y hoy están contigo te desvives con ellos, y mañana, uno le ofrece un bocadillo más grande, y se van de forma rápida, diciendo que no van a la competencia, sino que se marchan con una tía por parte de padre, que tiene un negocio de cría de osos, en el Artico y que va a empezar una vida nueva.

Y yo mientras preocupado porque los rusos no ocupen Alicante, y pensando puede ser buen momento para comprar una docena de islas en Grecia.

El trabajar en una empresa muy grande, yo no lo veo como ninguna ventaja sustancial, le falta la humanidad que tienen los negocios familiares, y por supuesto no soy amigo de las Empresas manejadas por políticos, porque entre un político y un empresario, no tienen nada que ver, yo abogo a que los políticos sean empresarios, nos iría mucho mejor, que no hablando de chorradas utópicas, que por supuesto entiendo que ellos no se las creen porque si se las creyeran, el tema sería muy grave, para este país.

Ya últimamente, pues veo que esto está cambiando y se admiten directivos feos y hasta antipáticos, pero eso sí que funcione la empresa.

Este paso en la historia empresarial moderna no es reciente, puesto que se inició el año 90 aprox, es decir llevamos 25 años. Cuando alguien dijo, dejémonos de guapos y pongamos un feo, siempre que resuelva la papeleta. Este paso dentro del mundo empresarial, desde luego, ha venido bien a todos porque la mujer fea, desde entonces, es muchísimo más apreciada, diré que incluso que la guapa, es decir que sea eficiente, e inteligente, más que guapa y modélica. Lo cual es bueno para todos.

Así empezamos los feos, porque me incluyo también, y creo que con cierto éxito, porque los cambios dejaran de hacerse, y las empresas a funcionar con más normalidad. Otra cosa, es la política, y los negocios que emprende el Estado, las autonomías y en fin las entidades públicas, ello es otra cosa diferente, son parte del aparato estatal, de forma directa o indirecta, que hace aeropuertos sin aviones, metros con trenes parados, estructuras viarias inacabadas para muchos años, y polígonos industriales de perspectivas eternas y anillos ferroviarios etéreos, y setas gigantes.

En fin, bueno, es un poco lo que quiero decir, que el panorama para los feos, se ha despejado de forma total, y que hoy un feo, tiene más porvenir que un guapo, y sufrirá menos porque el feo, como es feo, está ya habituado a su fealdad, pero el guapo, cuando se ponga feo, sufrirá mucho.

Mientras el mundo sigue dando vueltas, mientras España está totalmente parada, pendiente de la tele , en el gran programa Gran Hermano VIPs, de profunda enseñanzas morales, intelectuales y de coexistencia . Son 45 días, las audiencias suben y el 30 % de la cuota de pantalla de momento queda captada, de dicho programa, signo evidente de la prosperidad intelectual española. Maravilloso, maravilloso.

Fin de la sesión.

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