¡Hay tanto que aprender!

Hotel-Cristina.jpg

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
Sábado, 31 de enero de 2015

Ayer viernes, durante la comida de despedida de D. Francisco Saavedra, tenía al lado a Sr. Luis González, y me quedé deslumbrado por sus grandes conocimientos históricos, tema al que es aficionado.

Me dejó cautivado con “La presa de Cleopatra”, confieso humildemente que jamás, había tenido ni idea de este asunto, para sorpresa y estupor de mi interlocutor. Que no daba crédito a ello.

En vista de mi supina ignorancia, procedió a contarme ello: “La presa de Cleopatra”, por lo visto Cleopatra, pues no tenía mucho atractivo físico, cosa que me dejo desmarcado, pues siempre que pienso en ella, lo ha sido en Elizabeth Taylor, pero resulta que la de verdad, por lo que dice Luis, era bastante fea, y tenía una nariz tremenda, pero que tenía unas dotes amatorias tremendas, y varón que se le acercaba, pues quedaba para siempre atrapado. Bueno esto parece dice la leyenda o al menos Luis González.

Pues bien lo que se conoce como “La presa de Cleopatra”, es una habilidad de algunas mujeres de poder mover los músculos internos de la vagina. Esto parece que es más o menos habitual en China y Japón, pero desconocido en estos lares.

Consecuencia de estos movimientos de contracción muscular rítmica vaginal, parece que el pobre varón por lo que cuenta queda fascinado. Y yo pues lo comprendo perfectamente que asi ocurra.

Esto parece que es cuestión de hacer esfuerzos en este sentido, de aquí derivó la conversación a hacer Pilates, que al desarrollar los músculos del exterior del abdomen, pues parece que es bueno, para que con cariño y esfuerzo, llegar a dominar los músculos vaginales.

En fin, lo que si puedo explicar es que Luis, como un ver vale por mil decires acompañaba su explicación haciendo pues un circulo con una mano y sus dedos y en este agujero introduciendo un dedo de la otra mano. Clase didáctica realmente de cultura general muy destacable.

En fin, esto lo aprendí ayer todos los dias se aprende algo.

Hoy sábado en Las Pajanosas, con Trini, allí comiendo con unos amigos, se me ha contado el origen de la palabra Cornudo, esto es más historia.

Hay que remontarse para ello a época Medieval, cuando los Señores Feudales tenían el conocido derecho de Pernada, es decir antes de casarse los novios, el Señor Feudal podía diremos hacer el amor con la novia.

En contraprestación de ello, pues el Señor Feudal, tenía a bien dejar cazar al novio, en su coto, le daba este permiso al novio, pues como regalo o contraprestación de ejercer su derecho de pernada. Así parece que el novio contento y alborozado de tal concesión se lanzaban al monte, hasta que cazaban un buen ciervo, cornudo de muchas puntas.

Orgulloso de su cacería el novio, cortaba la cabeza al ciervo y con sus cuernos, lo situaba en la puerta de la casa, para presumir de dicha caza.

Y claro al ver el paisanaje los cuernos en la casa, era signo evidente de que el Señor Feudal pues habia ejercido su derecho y de ahí la palabra Cornudo.

En fin, todo tiene su porqué a veces es difícil llegar al porqué de las cosas. Porque en definitiva es ir mucho mas allá de las mismas.

Se me contaba también si sabía por que los pueblos, uno de otro están generalmente a distancias de 30- kilómetros más o menos, y es porque era el trayecto que se puede hacer en un día con un carro tirado por mulos, así iban de sitio en sitio, haciendo escalas, en las Posadas, en las mismas pues dormían y comían las persona y los mulos, después estaban las fondas, para ir sin mulos, que es una bella palabra: “la fonda” y la “pensión”, pero todo esto lo hemos enterrado en buena medida, ahora todo se ha convertido en Hotel, más o menos que yo sepa, Hotel por aquí y Hotel por allí, en vez de actualizarse la posada, la fonda y la pensión es preferido importar la de Hotel.

A todo esto Sra. Inma Varela, me ha comentado hoy que le han puesto una multa en un semáforo en el Edificio Cristina, total que el Lunes va pagarla, y que hace muchos años, le cuento yo una historia real, como la vida misma:

Frené yo en un día lluvioso en ese semáforo, en el mismo semáforo que a ella le han multado, el agua caía a mares como se dice normalmente. Y habia intenso trafico. Un señor que iba en una moto y que estaba parado en el semáforo, empezó a aporrear fuertemente el cristal del coche, que yo conducia y que estaba allí parado esperando la luz verde.

Además de aporrear, el hombre gritaba fuertemente y gesticulaba, pero con el sonido del agua al caer, y con el cristal hasta arriba, yo no entendía lo que decía. Absolutamente nada.
Como quiera que los gritos eran intensos y la cara cada vez mas descompuesta, opte por bajar un poco el cristal, pero muy poquito dos centímetros, porque me daba miedo, y yo no habia hecho nada, no iba fuerte, y había parado y frenado como Dios manda en el semáforo.

Cuando baje un poquito es cristal, ya si le podía escuchar bien, y en cierto modo estaba protegido, de una agresión de aquel loco, pues solo habia bajado 2 centimetros.

Y escuchar lo que me dijo el tío:

POR FAVOR, POR FAVOR, ADELANTE UN POCO VD. SU COCHE QUE HA FRENADO ENCIMA DE MI PIE

Buenas noches

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