Una boda diferente

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
Domingo, 7 de septiembre de 2014

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Enlace del Sr. Pablo García Pérez y la Srta. María José Gálvez Gallardo.

El día 6 de Septiembre 2014, enfilamos camino a Motril desde Albolote. No había estado antes nunca en el Hotel Robinson Club, en Playa Granada, en Motril. Era una experiencia nueva. Habíamos hecho allí la reserva, para quedarnos a dormir, como hicimos.

Estuvimos tomando algo en La Pesquera, y llegamos al Hotel próximo a las tres de la tarde. El Hotel, es conocido como el de los “alemanes”, por ser la cadena y la mayor parte de los residentes de este país, y en cierta medida hay numerosos empleados de este país.

A la llegada nos atiende muy amablemente Sr. Luis Melgarejo, Jefe de Ventas del Robinson Club Playa Granada. Nos pone al día. Nos explica que es un Hotel todo incluido, con alto standard de calidad. Es el primer todo incluido sin pulsera que he conocido. Le pregunto que cuantas habitaciones tiene y son 300 me comenta. Me da detalles, de los servicios que dispone el Hotel, es un Hotel abierto al mar. Que lleva unos 10 años, y que no es exclusivo de alemanes, sino abierto a todos, si bien, lo que ocurre, es que no está en Agencias de Viajes. Por lo menos hasta el momento.

A la boda voy con Trini, y con mi Presidente Sr. Juan Romero Ruiz y Sra. Ana Martínez.

A las 6.30 de la tarde salimos de la habitación con el ánimo de pedir un taxi y no es necesario hay un autobús cómodo que nos lleva a Motril, a los pies del monte del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza. Subimos por la rampa, la iglesia está a tope, avanzamos por el pasillo, y nos sentamos creo que en el único sitio disponible de toda la Iglesia, a la izquierda del altar, y en sentido opuesto mirando a los asistentes, en la primera fila observo un repertorio completo de bellas Srtas.

En el Altar, con unos fuertes reflectores escondidos, brilla su dorado de forma intensa. A mi izquierda los novios y padrinos, enfrente veo a la multitud, y sobre todo observo los abanicos.
Hay quien al abanicarse lo hace de largo recorrido, otros abanicos son languidos, lentos y cansinos. Hay abanicamientos agiles y alegres. Hay también hombres-abanico. Incluso hay Sras. de periódicos-abanico. Entre abanico y abanico en movimiento, o abanicamiento, refulgecen flashes de cámaras telefónicas. Y sigo observando, y hay uno abanico vibrador, desplazamientos muy cortos, muy cortitos, rápidos y compulsivos.

Tres músic@s de cuerda, interpretan bellas melodías. Esto son reflexiones desde el Altar, en una boda distinta, diferente de principio a fin, como es la de nuestro Alcalde de Albolote y Diputado a Cortes, Sr. Pablo García, del Partido Popular.

La novia como todas las novias muy elegante, es guapa y estilosa, discreta y sencilla, todo moderación y elegancia. Me fijo especialmente en su madre Sra. María Gallardo, empresaria activa, que va especialmente elegante.

Retornamos al Hotel Robinsón en Autobus, la boda es junto al mar, literalmente, y sobre césped, a pocos metros del agua.

Es una boda diferente, una boda buffet, donde no hay un sitio donde estar sentado pasar horas esperando que te sirvan. Allí te levantas, vas a uno de los muy diversos puestos que circunvalan las mesas, y eliges lo que vas a tomar o comida japonesa, o pescado a la plancha, o carne, frutas, dulces, una amplia variedad. Asi que muy bien.

En la boda muchos detalles, la foto a la entrada, los pañuelos de recuerdo, lo que está ahora de moda las ventosas para los tacones de las Sras. no se claven en el suelo. Detalles y detalles, como es el agua o limonada, al salir de la Iglesia.

Creo que se buscaba algo diferente, y desde luego se consiguió, una boda diferente, en un sitio diferente, con menú diferente.

Alli estaban amigos como el entrañable Tony (La Curva) y su hermano Carlos, con sus guapas Sras. y saludé a muy diverso personal, pero lo que me ocurre, es que hay rostros que conozco que no puedo retener en la memoria. Un poco pasadas las 12, los años que ya se estaban resintiendo en el viaje, me pasaron factura, tanto Trini, como yo, deseábamos irnos a dormir, así que hicimos mutis, nuestros cuerpos serranos, agitados por el stress, pues cada vez tienen menos recursos.

El Domingo, desayunamos fuerte, casi para no comer a mediodía, y retornamos a Albolote.

Felicidades Pablo, felicidades Maria José, y María madre de María José, con sinceridad, sin protocolo, ha sido una boda encantadora, una boda con imaginación.

Y ahora pues eso que seais muy felices siempre, yo por suerte, pues me va estupendamente bien, o mejor que bien, con Trini.

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