La boda de la Srta. Ana Romero

Ya sabía yo, desde que recibimos Trini y yo la invitación en un enorme tarjetón, que la boda sería diferente

La mañana del sábado 28 había empezado mal para mí, con los aires acondicionados y con las calores, había pillado un buen enfriamiento, durante la noche tosía mucho y medio me ahogaba, por lo que terminé levantado y sin dormir.

Por la mañana me dolían las piernas, el pecho y la garganta, y la cabeza también. Quería haber andado un rato pero no me tenia en pie. Siempre me ocurre lo mismo, me pongo malo en los momentos que menos debo. Otra característica mía mas, negativa por cierto.

Le temía a la boda, a la interperie pensando de que hiciera un poco de frío. En el pequeño bolso de Trini, metí una camiseta de invierno apretujada como se pudo, paracetamol, aspirina, y no sé qué más. Trini también llevaba un spray antimosquitos.

En un taxi, nos fuimos a la Iglesia de San Juan de Dios, en el centro de Granada, con un taxista amigo de Trini y mio, le hice mil preguntas sobre el entorno del taxi, quería un poco despejar la cabeza convulsa. Llegamos rápidamente, a las 18:30 y me metí en la Iglesia en otra boda, un poco por no estar de pié ya que me mantenía mal, y también por hacer tiempo.

Digo la boda de Ana Romero Martínez porque con el marido, lo conozco evidentemente, pero he hablado pocas veces con el, pero con Ana a diario, de siempre.

En esta misma Iglesia, y hace ya unos pocos de años, Trini y yo estuvimos en otra boda, en la boda donde Sr. Juan Romero Ruiz se casaba con la madre de la hoy novia. La misma Iglesia, el mismo sitio, eso sí unos pocos de años más. Hemos estado Trini y yo en todas las bodas de todos los hermanos Romero Ruiz.

Esta es la boda del detalle, y la boda de la planificación, no me ha extrañado lo más mínimo conociendo a la Srta. Ana Romero, que además de guapa, es discreta, ordenada y de mente clara. Es inteligente, bastante. Es juiciosa y equilibrada.

Normalmente por la Ley de la compensación, parece que las guapas, muy guapas a lo mejor no son muy inteligentes. En fin no sé, hay personas que tienen todo, y otras que le falta todo, pues bien Srta. Ana es de las primeras. Eso es claro. Las novias muchas van muy guapas, en el caso de Ana, delgada y con un muy elegante y discreto traje de boda, pues era realmente una princesa de cuento de hadas.

La Iglesia de San Juan de Dios, es una joya, resplandeciente, el cura muy agradable, dio tres recomendaciones muy importantes para el matrimonio, una que había que hacer el amor muy frecuentemente, y de las otras dos recomendaciones pues sinceramente no me acuerdo. Estoy de acuerdo con el cura.

Aparte de una bonita música y un buen coro, la Basílica refulgía brillantemente, las campanas, dieron un concierto alegre, las Sras. elegantísimas y en los hombres pues sinceramente no me fije.

Al salir con sed, estaba todo previsto, en la acera, había preparada una instalación con agua fresquita, para dar de beber al sediento, y también limonada helada, gran invento que es de agradecer.

Nos fuimos en autobús a El Caballo Blanco. Yo sabía más o menos donde estaba, pero jamas hubiese llegado al mismo, y nunca había entrado en el recinto, al verlo comprendí porque lo habían elegido. Es un sitio perfecto con césped bien cuidado y cortado y su larga alfombra roja.

Al llegar, ya estaban allí los novios, esperando la llegada de los invitados, detrás de ellos una estructura adecuada, y al entrar pues foto de cada uno con los novios, interesante entrada, además daban a las Sras. como unas vendas de plástico, que se adapta la tacón. Para no clavarse el mismo en el césped, todo un detalle que agradecer.

Me acuerdo de bodas donde los novios han ido a no se donde a fotografiarse, y todos los comensales esperando dos horas. Bueno aquí ha habido el detalle y la delicadeza de adelantarse los novios y ser los primeros, que es de agradecer.

Una mesa llena de quesos partidos, con lo más variado, un cortador de jamón de Huelva. De todo, pero no estaba en forma ni lejanamente, me sobrepuse lo que pude.

Yo llevaba un traje negro fresquito, y una camisa de Emilio Tucci, que no me aprieta el cuello, pues las Dustin, del mismo número no las soporto, y una corbata nueva que la compré porque no me gustaba, y me dije a ver si así acierto, pues las que me gustan a mi no le gustan a nadie, los zapatos me llevé unos Fluchos nuevos, porque los llevas puestos y ni los notas.

Salude a muchos, y otros muchos quedaron sin saludar, habríamos 300 supongo, bueno pues di unos 60 apretones de manos y otros tantos besos.

La cena a la interperie, hubo la suerte de ser una noche esplendida y rutilante, cada mesa con el nombre de una marca de Herogra, la mía la de HERONATUR, allí estábamos Rafael Calvo y Sra. Mercedes, Jose Leiva y Sra. Ana, D. Pablo Garcia, Alcalde de Albolote y Diputado a Cortes y su elegante novia y Sr. Nicolás Osuna (hijo) y Sra.

Muy bien una cena muy agradable. Hablando un poco de todo, con la alegría propia de un acontecimiento un tanto festivo.

Después era la película de los novios, pero anduve lento, hablando con algunos otros, y cuando llegamos al salón donde se proyectaba ya había terminado

Nos tomamos Trini y yo un Gin Tonic, y hablamos un rato con unos y otros, a mi lo del baile no es mi fuerte precisamente. Aunque había unos cuerpos muy bonitos por allí danzando, estuvimos un rato, nos fuimos al exterior, otro rato, saludamos a algunos, pero yo no me encontraba bien, estaba a límite, Trini y yo nos fuimos, y aprovechando un Taxi que había pedido Srta. Rahma Berkani, nos fuimos en el mismo. Sé que algunos estuvieron hasta las 7,30 de la mañana.

Una novia guapa, una boda con los detalles muy cuidados y todo perfecto, donde se puso un especial empeño en que no faltara nada y así fue, no falto nada.

Hermenegildo Romero Ruiz, con un “monotripode”, volaba la cámara de vídeo como si fuera un droner, sin duda habrá hecho un magnifico reportaje.

Bueno Ana y Antonio Ricardo, pues nos alegramos mucho y que seáis muy felices. Enhorabuenna. Habéis hecho una boda igual pero totalmente diferente a las demás, una boda difícil de igualar, con la medida exacta, y con la elegancia en su punto mas alto.

 

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2 respuestas a La boda de la Srta. Ana Romero

  1. Pepa dijo:

    Querido José Luis, qué bonito tu relato de la boda de Ana Romero. Espero que no estuvieses mucho tiempo más con tu malestar. Mil felicidades para los novios y, para el padre, que es un encanto siempre que he tenido ocasión de verle en Fertiberia.

    Un fuerte abrazo y, por favor, hazle llegar a D. Juan Romero mi más sincera enhorabuena.

  2. José Luis Sánchez-Garrido y Reyes dijo:

    Pepa: Muchas gracias. Se lo haré llegar a Sr. Juan Romero.

    Un abrazo. J. L. Sánchez-Garrido

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