La boda de Raul y Mari Angeles

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
Domingo, 4 de mayo de 2014

Boda hijo Superlopez

Son casi las nueve de la noche, llevamos una hora en casa, nos hemos venido de la boda   haciendo un poco de mutis, sin despedirnos, tampoco creo que los novios ni los padres del novio nos echen de menos. Pero tenemos nuestra hora, y cuando las piernas empiezan a flaquear, es buen momento para retornar.

Esta mañana, nos fuimos a La Mamunia, había que estar allí a las 12:30, llegamos 15 minutos antes, como debe ser, con tiempo, el planillo que acompañaba a la invitación era fácil de interpretar y llegamos Trini y yo a la primera, cosa rara en mi.

Ya había cierto bullicio, el aparcamiento cómodo y miré que había un sitio cerca de la puerta de acceso y allí me metí, no por nada, sino por aquello de ahorrar energía.

La mañana de principio de Mayo, con algún calorcito, pero diremos que soportable, sobre el césped bien cuidado, se encontraban una serie de filas de sillas, bien alineadas y vestidas de blanco de boda.

Delante un seto alto y verde, todo verde, suelo y pared setada, y delante de la misma,  sobre un estrado de madera de unos 15 cms. de altura, se levantaba, pues no se cual es la palabra exacta, diremos que cuatro pilares blancos, que sostenían  un techo artístico abovedado tipo arabizante.

Allí delante esperaba el novio, todo elegante, allí estaba Raul y su madre y madrina, esperando a la novia y al padrino, padre de la misma.

Por una avenida previa hacia la novia su entrada triunfal, con su padre, y a paso lento, como estos actos requieren, porque sí, y para que se luzca la novia, de elegante traje blanco y llena de juventud y alegría.

La boda por lo civil, estuvo bonita, la Srta. supongo Consejala del lugar, dijo unas palabras, ni breves ni largas, justas y bastante bien cuidadas y estudiadas.

Eva Lopez, la hermana del novio, maestra, muy elegantemente ataviada de azul, leyendo el escrito preparado se emocionó varias veces y nos emocionamos todos, a mi hasta se me saltaron las lágrimas. Hablar y que llegue no solo a la mente, sino al corazón, es otra forma de hablar, es otra cosa. Es sentimientos y emociones, es distinto hablar, que hablar y cabrear, hablar y adormilar, hablar y aburrir, es muy distinto a hablar y emocionar. A mi encanta a los que hablan y emocionan a las personas que son capaces de mover corazones.  Bien Eva.

Habló muy bien la prima de la novia, y hablo muy bien la hermana de la novia, ambas muy guapas, y habló especialmente bien una niña de cinco años, Carmen se llama.

La madrina, muy guapa y elegante, con un bonito traje rojo hasta el suelo y con algo de cola, y su sombrero de mañana, donde lucía unas plumas rojas.

El problema fueron las plumas -me comentaba Superlopez- pues el traje aunque ayer sábado estaba casi todo cerrado con el día de la Cruz, como llamamos el día antes, nos esperaban por la mañana, abierto para nosotros, y allí hicieron los arreglos para que el traje rojo estuviera a las tres de la tarde, y problema solucionado, pero claro el sombrero estaba preparado para el traje verde, y no pega, el traje rojo con las plumas verdes.

Yo tampoco lo veo tan grave, qué más da el color de la plumas.

Las plumas por lo visto no se pueden teñir, y no digo pintar pues me pueden llamar cateto las plumas hay comprarlas de otro color, así que el sábado ya a las tres de la tarde, apareció este problema colateral, menor si se quiere, o mayor porque es un problema de cabeza.

Pero también se solucionó y Ana Maria iba muy guapa.

Ana Maria -le dije- diciendo las cosas por su nombre vas muy guapa, además se nota  que has adelgazado muy mucho, para la boda de tu hijo Raul.

Sí -me dijo- mientras sonreía.

Superlopez hace meses, me dijo que se iba a poner a dieta, para la boda, por orden de Ana Maria.

Superlopez, no se ha puesto a dieta, mejor dicho, ha hecho una dieta inversa, para engordar un poco, y estaba contento, eufórico. Yo no llego a entender porque los padres, se ponen tan contentos cuando se le casa un hijo. No sé, no se pero es asi, porque sí.

Después de los aperitivos, que por cierto había entre las camareras, cuatro primas hermanas, pasamos al Salón, con aire acondicionado, como Dios manda y allí hablando con la Sra. Concha, la mujer de Sr. Joaquin Romero, hablando de dietas, le comenté:

Pues yo estoy a régimen -le dije y es verdad- voy cada 20 días más o menos a una Sra Dietista y esto es desde el mes de Septiembre, he ido al menos 10 veces, y soy el primero de la consulta, a las 8,30 de la mañana.

Cuanto has perdido, en ese tiempo -me dice Sra. Concha.

Pues he perdido 1,5 kilos, o quizá mas bien un kilo pues cuando voy a la consulta hago trampa y la noche anterior procuro comer muy poquito.

El régimen es bueno, me lo explica y sus razones, mi Dietista Sra. Carmen, lo que pasa es que no lo sigo. Cuando llego a casa cansado y de noche, una verdurita y a dormir está bien, pero es mejor un poco de jamón con algo de pan y un wiskisito. Y que Dios me perdone.

Bueno por lo menos me sirve para no engordar. Que ya es bastante, pues amigos diremos que casi siempre tengo hambre, no lo puedo remediar. Y sufrir a estas alturas por ello, pues me parece más importante que el adelgazar.

Hay cinco razones para beber:

Una estar en una mesa con personas que se aprecian (de esta forma peloteo un poco a mi Dirección en cuya mesa estoy).

Otra es tener sed.

Otra razón, la tercera, es que pensando que en el futuro puedes tener sed, pues repostar hoy.

La cuarta, es fundamental es la bondad del vino.

Y la quinta, es cualquier otra razón para beber.

La Mamunia, es un sitio realmente interesante, ya a las seis de la tarde, nos pusieron otro postre un trozo de tarta de un afamado repostero motrileño, pues la familia de la novia y por supuesto la novia, son motrileños, y Raul trabaja en Motril.

Allí tuve ocasión de saludar y charlar con Sra. Almudena Sánchez, que es una Sra. muy joven, muy guapa y muy inteligente y compañera de Herogra, ahora en Hispalense. De ojos expresivos y vivos -no como los míos que hace ya muchísimos años, me dijeron que tenia ojos de borrego moribundo-  y sobre todo lo mas atractivo para mi de una mujer, que es su inteligencia.

Saludé a muchos y me pasa lo de siempre, a un porcentaje se quienes son, y de otros pues no me acuerdo.

En las bodas, hay que ver lo guapas que van las Sras. y Srtas.

¡Que maravilla visual! Las bodas son un disfrute pupilar, un disfrute óptico de primera magnitud.  Al impactarse las pupilas, pues un nervio que va de las mismas directamente al corazón, hace que el mismo vibre, consecuencia de ello, aumenta la circulación sanguínea, con lo cual va mucho mas oxigeno al cerebro, y en consecuencia, la cabeza, pues se alegra sobremanera, lo que hace estar diremos “mas espabilao”.

Y después en el Salón de baile con su barra libre, pues animado por un grupo musical cubano, cantando una cubana y haciendo participar al público. Y Trini por supuesto bailando, yo por supuesto no bailando, como siempre.

Bien Superlopez y Ana Maria, los padres de Raul. Bien Francisco Jose Barros y Maria Ángeles Vazquez, padres de Maria Ángeles Barros. A todos enhorabuena.

(Superlopez, imprime esto y lo guardas, ya que me dijiste que escribiera de la boda  y dentro de no muchos años, cuando seguramente no estemos ni Trini ni yo, lo sacas del cajón y lo lees, y te tomas un whisquisito con un poquito de jamón y sonríe, y Raul que haga lo mismo).

Amen.

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Una respuesta a La boda de Raul y Mari Angeles

  1. Enjoyed every bit of your article. Thanks again.

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