Los desayunos de antes

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
1 de septiembre de 2013

A mi hermanita Mari Tere, que dice le encantan estas cosas (supongo que no me engaña y que me diga que le gusta para no herirme).

Hoy Trini no tenía pan en la casa y fue a la panadería colindante. Tardó medio minuto.

–¿Dónde has ido?

–Por pan.

–No has tardado nada -le digo.

–Es que no me he puesto en la cola. He dicho que era una emergencia que tenía el café puesto y que ya lo pagaré.

El pan era raro, era como un chusco, pero de corteza tierna y filos redondeados, no sé como llamarlo. Al tener la corteza tierna, pues no era nada crujiente, era pues como un supermollete blanquecino.

Y me acordé al verlo de los antiguos “Chuscos”, el de ahora pues no se ni como denominarlo, como acabo de comentar.

El Chusco de hace 50 años, o más, era como dos tronco-conos unidos por la base, y crujiente, o mas bien dos pirámides de base cuadrada y puntas redondeadas. El Chusco como tal, hace mucho tiempo que no oigo su nombre, seguramente ha desaparecido. Terminaría seguramente engulléndolo el tiempo.

Es una pena, si es que es así, pues en vez que hemos dado lugar a ello, deberíamos haberlo internacionalizado, y así los chinos y los americanos estarían hoy desayunando o merendando con chuscos, o bien con molletes. Con el mollete tenemos más suerte, hay por ahí, Molletes de Antequera “los auténticos”. Pero el mollete era pequeño y antes había más hambre, entonces el chusco se imponía para desayunos y meriendas. Y sin ofender al mollete, había pero menos.

El café torrefactado, que nunca supe lo que es, solamente que cada grano tenía una cubierta externa, supongo de azúcar, que le daba mucho más peso, así que menos granos de café por kilo y precio más barato, “cundía” más. Y el café de “cebada tostada”, cada uno iba a la alternativa que su bolsillo le permitía.

Y después la leche en polvo de los americanos, o bien la leche de la lechería de la esquina. Algunos brutos pensaban que la leche en polvo se obtenía rallando las vacas.

El chusco caliente se partía por la mitad, donde se unen las dos bases de ambos conos,  y   con el dedo índice le quitabas el migajón, y hacías un hoyo, que intentabas llenar de aceite, cosa imposible. A medida que caía el aceite en el hoyo de pan, salía filtrado por abajo, y directamente a los pantalones y a los zapatos, de la punta del chusco, se proyectaba inexorablemente en vertical, a los pantalones.

Después, el chusco, se tapaba, con le migajón extraído con el vano intento de que este, absorbiera todo el aceite del hoyo, se saturaba el migajón y quedaba el aceite en el hoyo

Total un lío, era mejor partir el chusco en horizontal a lo largo, y ponerle manteca “colorá”.  Estaba la manteca “colorá” y la blanca, para algunos “la branca” y  no se untaba en capa fina, sino en capa muy gruesa, de un centímetro, al apretar las dos parte del chusco para que la manteca impregnara el pan, lejos de que ocurriera ello, salía la manteca proyectada a la cara, y a los ojos.

En fin un lio, al aceite algunos le ponían sal y otros azúcar, el poner azúcar se estimaba como una mariconada. No era cosa de hombres, que tenían que ser más salerosos. Y la sal no poca, mucha sal, sin salero de útil, sino con los dedos, sal que se compraba en sacos de 50 kilos que nadie pesaba, que venían en carro con mulos chorreando agua salida, desde laguna de Fuente de Piedra.

El tomar el pan con “chicarrones”, es decir trocitos pequeños de carne picada, esto ya era un poco de lujo asiático para una vez a la semana.

El jamón se compraba cuando había un enfermo en casa. Se iba a comprar jamón y se decía: ‘Deme la mitad del cuarto de jamón, bien pesado’, y el tendero preguntaba de inmediato:  ‘¿Quién hay enfermo en tu casa?’

No hablo de estos desayunos por mí, hablo en general un poco, en casa a veces el pan se untaba con “Mantequilla Lorenzana”, con media sal, de esta no había disponible mucha, se vendía con cupos, el Representante decía: Este mes he recibido 100 latas, por ser para Vd. le tengo asignado un cupo de 5, por ejemplo.

En este mes de agosto estuve en una gran superficie y vi Mantequilla Lorenzana, con el mismo envase de hace 50-60 años, idéntico, y lógicamente compre una, que la tengo aún sin abrir, me ilusionó ver la misma,  pero en vez de en una estantería de madera, pues en un expositor de los modernos. Estoy reservando la mantequilla, es volver a 50 años atrás y no es cosa de empezarla sin más. Necesita un acto protocolario, y quiero ser nuevo cliente, total después de no haberlo sido 50 años conviene retornar, jamás probé en mi vida mantequilla más fina que la Lorenzana.

Mantequilla Lorenzana

Bueno el desayuno temprano a las 7,30-8, era el primer comité familiar del día, donde se hablaba de todo, mientras en la lumbre, encendida con carbón y algo de leña se hacía el café. La lumbre se encendía con una torcía, que era un trozo de tela, generalmente de unos calzoncillos viejos, que se impregnaba de aceite, y después se le prendía fuego, este tardaba en consumirse y daba tiempo a arrancar a llama del carbón.

Ya el meter un chorizo en manteca en el interior del chusco eso son palabras mayores.

Antes como no existía el colesterol, no había problemas, la gente se moría de repente porque Dios quería. Ahora con el colesterol y los triglicéridos, el ácido úrico, etc. Dios, ya no se preocupa de que nos tengamos que morir.

Ahora, ¿a dónde vamos con los baguetes? Así está el mundo, lleno de baguetes.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Aceite, Antequera, Memorias, Recuerdos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Los desayunos de antes

  1. Mª Teresa dijo:

    Jaja, muy bueno lo de los baguetes….se me ha hecho la boca agua, parece que veía a María poniéndome la Lorenzana derretida en el chusco…qué buen olor!
    Y la leche cuando mamá me mandaba a la lechería con la lechera abollada que aún conservo…
    Lo que se ha perdido esta generación!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s