El Señor de la Salud y de las Aguas, Patrón de Antequera

Cristo de la Salud y de las Aguas. Antequera

Por José Luis Sánchez-Garrido y Reyes
26 de abril de 2013

Soy de los antequeranos que vienen a su tierra, a ver al Cristo, y ha sido un acierto el que salga un sábado, ya por tercer año, y no un domingo como antes. Cuando salía el domingo, muchas veces no podía venir a verlo.

Me fui a verlo con Trini a la Calzada, es el sitio que me gusta preferentemente. Las calles, cubiertas de arena a cada lado, para evitar en lo posible que la cera, sobre el suelo,  como grasa que es, sea la causa de accidentes, de personas que resbalan, o bien si van en coche, que derrape el mismo. Saludo en La Calzada, al escritor y Abogado Sr. Juan Alcaide de la Vega.

Un enorme gentío, cada uno con su vela, acompaña como siempre al Señor, a muchísimos no conozco, pues son antequeranos que viven fuera de Antequera y vienen a “alumbrar” a su Cristo, y también muchas personas de pueblos de los alrededores y más lejos, que son devotos al mismo.

El Cristo sale el sábado primero siguiente al 18 de Mayo. De un sitio lejano al Centro, de San Juan, es decir entre cerros, por la parte de atrás del Castillo, en una hondonada. Se le hacen dos “novenas”, y para ir allí hay un camino, junto al “rio de la Villa”, que bordeando el mismo evita las cuestas, tomando el mismo en la Plaza del Carmen. Hace años que no hago o doy este paseo.

Tiene muchos milagros, el Cristo, es de la Salud y de las Aguas, es decir si esta malo un familiar o tú, ve a rezarle, para sanar, y es el Cristo de los agricultores, para pedirle que llueva, así que tiene un gran predicamento. Peticionándole rogativas. Y haciendo promesas, para hacer la novena o ir a alumbrarlo.

No salgo a mediodía, para no estar cansado por la noche, después del Cristo, nos vamos a casa, tomando antes una cerveza en El Adarve. En la Biblioteca me encuentro cómodo, mañana no he de madrugar, y estoy en la misma hasta las cinco de la mañana.

Hoy domingo es el día del Santo de Trini, y voy a ir con ella y con mi hermana a casa de Auxi a felicitarla, ya que el día del Santo de Auxi fue el viernes, pero lo celebra hoy. Y por la tarde noche, regresaremos a Albolote.

Ayer tomé el primer melocotón de la temporada, soy melocotonero, es decir adicto al melocotón.

A mí el Cristo de la Salud y de la Aguas, me atrae, es algo genético, descendiente de huertanos, de varias generaciones, donde mis ascendientes han sido devotos, y familia de tíos, primos, padres de los tíos  padres y abuelos de los primos, huertanos de Antequera, de mucho tiempo atrás, de muchos siglos atrás, soy antequerano medular y exactamente lo mismo le pasa a Trini, procedemos de la Vega, donde antes que no había grandes superficies, ni autopistas, ni congeladores, pues se producía cercano a la población lo que esta necesitaba, y así teníamos gallos y gallinas de corral, tomates, lechugas, pepinos, tomates, melones y “asandías”. Todo ha cambiado tanto, en  60 años que es difícil, viendo lo de ahora, pensar que fue lo que fue. No se parece en nada, o casi en nada. Lo que fue, en el mismo sitio, no es parece en nada lo que está siendo, en el mismo sitio, pero remozado.

En cada casa que miro, veo lo que había hace 60 años, en Plaza de Abastos recuerdo al buen amigo del Bar Palomo, D. José Palomo Pazaro, y como no en la Calzada, Casa Bernardo, de Sr. Bernardo González Morales, y pasando por Calle Merecillas, veo el “se vende”, en la casa de aquel caballero Sr. Carlos Avila y un largo etcétera. Siempre es bueno mirar atrás, de dónde venimos, pero en profundidad mirando las generaciones que hemos conocido.

En fin, recibo un E-mail de incombustible y buen amigo Sr. Juan Llona, donde tiene su mente química, tan lúcida como siempre, hay dos edades, la edad de la mente, y la del cuerpo, la primera  para mi, cada vez mas joven, y la segunda, cada vez mas terriblemente mayor.

No veo jazmines desde que tapamos el patio con un techo transparante, y lo bonito de antes de las Sras. ensartando los mismos, y haciendo biznagas.

Y que bueno es el aceite de aceitunas verdes, sabe a campo, a flores, a fruta, de gran sensación, con un olor de campo. Con el tiempo se impondrá. Saldrá caro, eso si, pero es otro mundo.

Y me acuerdo hoy de mi abuela Pura, con la piel blanquísima y perfecta y con los ojos inteligentes, y la bondad que derramaba, sin tener jamás un mal gesto, ni una mala palabra. Siempre tan diligente y tan guapa.

Y Trini, también tiene la misma bondad, quizá sea los genes de la vega de Antequera, donde se generaron, junto a los tomates, melocotones, nísperos y ciruelos,  y como olvidarnos de las brevas, y de los chumbos de la costa. Y de los carros y mulos con sus “cerones”, transportando día a día los productos del campo.

Buenas tardes.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Actualidad, Agricultura, Andalucia, Antequera, Recuerdos, Religion, Santoral y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s