San Onofre, los peritos y el atún

Por José Luis Sánchez-Garrido
14 de diciembre de 2012

San Onofre

Aparco el día 11.12.12, martes, en Sevilla, junto al puente colindante a la Estación de Córdoba.

Y me doy un paseo, hasta la Calle Sierpes, y llego a la hora justa a la Capilla de San José, a pocos metros de calle Sierpes, y junto a Plaza Nueva. En Plaza Nueva, están instalando los stand de Artesanía para la Navidad.

Hay una misa a las 12 en punto, de los Peritos Agrícolas de la XVI promoción y los conyugues de los que han fallecido este año, como es el caso de la Sra. María Gracia, a cuyo  marido D. Florentino Marcos le doy un fuerte abrazo. La misa es igualmente por el compañero Leocadio Jiménez, allí esta su hija y su Sra., y por Joaquín Eguren Moraga, fallecido en accidente.

Nos abrazamos todos, Valentín Lumbreras , Rafael Urbano, José María Salinas DE LA PUENTE, Francisco Jiménez Gandul y Sra., Juan Pedro Romero y su media naranja, Antonio Ortiz, José A. Muñoz Vicente y Antonia, José Jiménez Zurera y Sra., Juan Gallardo, el amigo Florentino y la compañera de toda la vida de D. Leocadio. Me faltan cuatros no me acuerdo. En total conté veinte si mal no lo hice.

Contemplo con detenimiento la bonita capilla. Y nos vamos a tomar una cerveza y después al Restaurante El Atún, junto a Plaza Nueva, en Calle Joaquín Guichot, donde ya estuvimos hace dos o tres años. Un lugar acogedor y con bastante calidad.

–¿La capilla de San José, supongo, que sería una antigua Mezquita? -le pregunto al ilustrado Sr. Ortiz.

–No José Luis, no – me responde- la Capilla de San José, era una esquina del antiguo Convento de San Francisco. El convento de San Francisco -prosigue dándome una lección magistral- era muy extenso ocupaba lo que es la actual Plaza de San Francisco, el edificio de lo que es hoy el Ayuntamiento, y buena parte de Plaza Nueva. Otra capilla de dicho convento es la Capilla de San Onofre.

San Onofre, San Onofre, mi vecina de toda la vida en Antequera, Socorrita Artacho, vive en una casa muy antigua de las de antes con su hermana Carmela.

Lo primero que hacemos Trini y también apenas llegamos a Antequera es visitar de inmediato o en el plazo máximo de dos horas desde la llegada a la amiga Socorrita, que nos da el parte de acontecimientos locales, desde la última visita a Antequera, mas o menos.

Al abrir la puerta de la casa, entre la pared y la puerta, hay un cuadro, una lámina, con un marco de muchos años atrás, de San Onofre bendito.

No se ve a San Onofre, hasta que entras a la casa y cierras la puerta, San Onofre, está escondido detrás de la puerta, cuando la misma se abre.

–Socorrita -le digo una y otra vez- ¿Me regalas el cuadro de San Onofre? Eso jamás Pepe Luis -me dice ella. San Onofre no puede salir de esta casa.

–Socorrita -le insisto- te traigo una pintura bonita, enmarcada, y te la permuto por San Onofre.

–No Pepe Luis, no. San Onofre, lleva aquí muchísimos años, y me lo dieron los anteriores residentes de la casa. Probablemente San Onofre, lleva detrás de la puerta, pasado un siglo.

Su hermana Carmen, al escucharnos, hace un rezo, a San Onofre.

San Onofre, San Onofre bendito…..

Cuando vaya, tengo que ir con papel y pluma y decirle que lo diga lento y escribirlo, me encanta.

Así que la Capilla de San José, estaba en el mismo edificio de la Capilla de San Onofre, en Sevilla. Y vamos al Restaurante El Atún, con fotografías murales, de las Almadrabas, que tanto me recuerdan a mi entrañable Barbate.

Trini, estaba en Sevilla, nos hemos encontrado en la misa. Y en Restaurante El Atún, no ha faltado el buen vino, no ha faltado el cariño de compañeros de curso, ya menos jóvenes que antes, y una larga, copiosa y estupenda comida, ya al final en vez del postre llevaron un gran perol de arroz caldoso. Demasiado.

Vamos Trini y yo a OLIVARES, a ver a mi hijo David y su mujer Rocío, y las dos niñas. Después a Castilleja de Guzmán a ver Eva, Joaquín y los críos. Y dormimos en casa de Jose Junior, con el que charlo un buen rato.

Así que la vida se engarza, como las cerezas, en sus manojos, que se enganchan unas con otras, y se unen de forma tenue y frágil, como este día, donde los Peritos, San Onofre y el Atún, de alguna manera se han mezclado en mi mente.

El mundo es una pura anécdota, continuamente capto frases interesantes, informaciones estupendas, que mi mente es incapaz de retener. Pero que me gustaría fijarlas.

San Onofre bendito, me contó Socorrita tu historia, pero perdóname la he olvidado.

Buenas noches.

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