Olivos pensamiento nocturno

En el atardecer, desde el Ave estático, los olivos avanzan por la derecha y por la izquierda, como enorme ejercito, guardando las distancias y a gran velocidad.

En Bobadilla Santa Ana, las vías del tren están por encima de los olivos. Se observa un paisaje de ensueño. Los cortijos se sumergen a mitad inferior en el mar de olivos, este mar verde deja de vez en cuando ver el fondo de tierra de rojo intenso.

Los olivos esconden en sus adentros muchos sentimientos y dan color verde permanente a un tercio del campo andaluz.

Los ultramodernos, se apiñan en setos, cuestionados por doquier, el paso que se inicia con ellos rompe con la tradición trimilenaria.

En los cortijos semisumergidos, se atisba la paz, la tranquilidad. Aunque los móviles sigan siendo operativos. Ya en carretera, siguen aprisionándote por derecha e izquierda. Mientras corremos y corremos, no apreciamos el enorme tesoro de paso del tiempo. `

Ahora olivos desnutridos, machacados por su debilidad alimenticia, y por el frio y falta de agua.

Los olivos tremendos, olivos andaluces, ahí están, heréticos y fuertes. Creando un mar de sombras. Los que viven de los mismos, cada vez en mas dificultades, ya no son rentables, el mar, los olivos, la vida, el tiempo.

Buenas noches.

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