Libros muertos

Seguramente con lo que voy a decir no esté el lector de acuerdo (sobre la base de que alguien lea esto).

Mire Vd. se nos ha enseñado cuando niños a cuidar los libros. Y pasaban de un hermano a otro. Además en muchos casos para que duraran años y años se encuadernaban, que era algo así como alargar su vida varias veces.

Pero que no se nos ocurriera, escribir sobre las páginas:

–¡Pero que haces! –me decía me añorada madre– no escribas sobre las páginas del libro, que lo estropeas.

Pero los tiempos y las circunstancias han cambiado, es bueno a los libros poner el nombre de su propietario, y también la fecha. Pero esto también es insuficiente. Mire Vd. ponga la localidad.

Si se lo ha regalado, ponga el nombre del que hizo el regalo, y del que lo recibió.

Escribir sobre el libro, le da personalidad al mismo. Un libro si está tal como sale de la imprenta es un libro que no dice nada, es un libro no leído, es un libro sin recuerdos. Es un libro de poco valor, es un libro muerto.

Escriba, escriba en el libro, al principio y al final, y también por medio. Y ponga lo que piensa incluso, después quedará ello guardado para muchos años entre sus páginas aprisionado.

Cuando presenté el libro, en Antequera, de poesías: “Aparte de soñar nos queda el mundo”, escrito junto a mi sobrina Carmen Requena Sánchez-Garrido, dije en la presentación una frase que sirvió para que los asistentes soltaran una carcajada.

Miren Vdes. –dije– me gusta escribir en los libros, escribir chorradas con el rotulador, sin dañar su lectura. También me gusta guardar folletos, para siempre, entre las páginas de los libros, me gusta guardar justificantes del parking, los tickets de avión, las facturas de un restaurant. Miren Vdes. Estas cosas no deben ir a la papelera, son pruebas de la vida misma. Son pequeñas sorpresas que le regalas al posible lector del futuro.

Y miren Vdes. :

Guardando papeles dentro de los libros, SE LES DA MAS CONTENIDO.

Y esto de dar mas contenido a un libro, porque se metan papeles dentro, fue lo que causó, una risa generalizada y divertida.

Piensen en ello y verán como llevo razón.

Un día compré 60 misales. Si, en total, aproximadamente 60 misales. Había de finales del siglo XIX, así como de todo el siglo XX, los tengo repartidos en la Biblioteca ‘esparruados’, como se dice en mi pueblo.

De vez en cuando veo almacenado entre libros, alguno mas bajito, y de color negro, sin duda es un misal. Pues miré en estos misales que compré el lote, están llenos de estampas, de defunciones en su mayoría. Hay un montón de muertos entre las paginas del misal, y de oraciones en estampas, incluso de primeras comuniones.

Pasas las páginas y lees muertos, de apellidos amigos, de apellidos que no sabes identificar con personas, pero que son de Antequera. Así entre los misales, al menos hay 80 muertos.

Hoy las modernas tecnologías, el libro electrónico, el internet, el espacio disponible, se va casi todo a lo digital. Pero lo digital, se va el suministro eléctrico, y no se ve nada. Quedará en los chips, o en la nube, como ahora se dice, en la nube. Pero no es lo mismo que un libro. No es lo mismo tener la ideas grabadas, con tinta en paginas, que no en el éter difuso.

Deberíamos de escribir todos más, en los libros. En libros de paginas blancas. Deberíamos escribir todos un poco. Cuando dejemos este mundo seguramente se nos recordará, pues no sé, 30 años y después ya no, porque los que nos recuerdan se habrán muerto, los muertos anteriores quedaran olvidados y serán recordados la ultima generación de muertos.

Si escribes un libro, seguramente perdurará. Porque los libros da pena tirarlos, en todo caso se regalan y van dando trotes por el mundo, de mercadillo en mercadillo, de casa en casa, o de almacén de libros a otro almacén. Pero andan dando vueltas. Y cuando pasan años, se tiran menos. Pues mientras mas años, mas valor.

Libros y cuadros, cuadros y libros, ruego que lo cuadros también escriban por detrás de los mismos. Dejen huellas para el futuro. Den vida a sus libros dándoles personalidad, en definitiva, denle a los libros un poco de mas humanidad personal.

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