Pasaron tres semanas

Sí, sí, pasaron tres semanas sin escribir en el blog. Han sido un tanto agitadas, como prácticamente siempre. No es excusa, es así

Hoy sábado por la mañana he estado haciendo”ejercicio físico” subiendo y bajando escaleras, en Antequera donde llegué anoche un poco después de las 22 horas.

Trini no estaba en casa y me acerqué a casa de la vecina, y allí estaba, en la sala de estar alrededor de dos mesas unidas, celebrando el 84 años de Carmela Artacho. Su hermana Socorrita me dejó su sitio, me quedé incomodo pues ella estaba de pié. No había forma de ponerme yo de pié. No quería.

Me pusieron queso, lomo en manteca y una fresca cerveza. Al poco llegó Antonio Olmedo el médico con su Sra., me levanté junto con Trini y le dejamos el sitio a ellos. Allí están muchos Olmedo, los cuales de siempre, de niños, han tenido a su lado a Carmela Artacho.

En casa no debía haber cenado nada, pero había una tortilla francesa, y me dio pena dejarla abandonada toda la noche.

Dormir en Antequera, es diferente a dormir en cualquier otro sitio, con los balcones abiertos, pero cerrados con su celosía de madera, y una ligera brisa.

Hablé con mi hermana Mely está mañana. Va a ir a comer a Finca Eslava, también mi hermano Antonio y María José, con el Club Los Leones, todos amigos, con ellos me siento muy bien, todos conocidos de siempre, todos agradables. Pero le digo que no voy, pues tengo otro proyecto.

El proyecto es simple, es cambiar de ubicación mi habitación, mi despacho, mi rincón, a otro mucho más luminoso. Todo luminoso lo llevaba pensando hacer hace tiempo. Pido ayuda a mi sobrinos, Carlos, y Antonio, pero se van a la playa con sus novias. A Trini tengo que cuidarla, no debe hacer esfuerzos ya que dentro de poco le va a insertar un marcapasos. Carlos vendrá mañana a las 9.30 de la mañana, me refiero a Carlos sobrino. Yo he estado subiendo chismes de poco peso, pero muchos. Mañana, con mi sobrino terminaremos.

Y como no hago nada, pues he subido las escaleras, pues no lo sé, a lo mejor 20 veces. Esto es lo que necesitaría hacer todos los días. A partir del lunes pienso ir en Albolote de casa a Oficina andando, y después por la noche, igualmente, andando hacer el recorrido inverso. Lo necesito pues me encuentro mal, ahora me está pasando factura los 35 años sin moverme, detrás de una mesa, lleno de papeles y de teléfono. He de hacerlo pues veo claramente que físicamente voy en declive galopante. La mente no, la cabeza por suerte creo que me funciona con normalidad. Aunque no sé, no tengo ya la memoria tremenda de antes.

El sábado pasado no escribí, la razón es sencilla pues estuve en Sevilla, con Trini, nos fuimos el viernes por la noche a Castilleja de Guzmán, con el aire acondicionado del coche, que no le funciona, un viaje terrible con el calor y el cansancio. Fui al bautizo de mi nieto David Aguilar Sánchez-Garrido.

Cerca de donde vive mi hija Eva, y su marido Joaquín, está la plaza del Ayuntamiento de Castilleja de Guzmán. Allí nos sentamos en una amplia terraza, se estaba realmente cómodo y fresco, allí estuvimos un rato, la noche del viernes y la del sábado de la pasada semana.

El bautizo estuvo muy bien, mi hija Eva, no quería que fuera multitudinario, solo los abuelos de la criatura, los hermanos y primos, los padres de los primos es decir hermanos y cuñados de Eva, y algún amigo intimo.

En el convite dos mesas, una para todos los peques, y otra cómoda con mesas formando un cuadrado con el centro hueco.

Yo estaba realmente cansado, quizá del calor que pasé el día anterior, quizá porque tenga ya cierto cansancio que he de tener varios días de tranquilidad para recuperar. Mi hijo David me comentó posteriormente que me vio bastante “viejo”. Fui a despedirme de la familia a Olivares, de David y su familia el domingo antes de retornar a Albolote.

El bautizo, muy bien, Eva, muy guapa y exultante, se lleva estupendamente bien con Joaquín y Joaquín con ella. Observé varios detalles, importantes de entendimiento bueno entre ellos, que naturalmente nos alegran mucho.

Por la noche fuimos un rato a Jardín Atalaya, Trini, mi hijo José, Eva, Joaquín y yo, allí vivimos bastantes años, quizá casi 20 años por ahí por ahí.

Vemos un piso que tenemos allí libre para alquilar y que hacia años no visitaba, y lo encuentro perfecto, muy limpio y cuidado, José, se ha encargado de tenerlo todo estupendo.

En Atalaya, pues ya casi no conocemos a nadie, casi todos son nuevos, al menos los que estaban en la “Velá”, que dura tres días, con su orquesta y baile. Estuve un buen rato hablando con Manolo Hidalgo, yo vivía en el cuarto, y el vivía y vive en el primero. Me cuenta todas las innovaciones de Jardín Atalaya (Camas), y lo encuentro bien, ha habido mejoras.

El domingo día 5 por la mañana, para que no nos pillara el calor de nuevo, regresamos pronto. A los dos estábamos en Albolote, después me fui toda la tarde a la Oficina, pues con esto de los correos electrónicos tengo que hacer algo, pues me inundan.

Y el sábado anterior, dos semanas atrás, estuvimos en Antequera; el viernes, Antonio y María José, Mari Tere y Pepín, Mely, Juan Carlos y Auxi, Trini y yo, estamos allí cinco hermanos, en la terraza del Fox, en la Alameda. Desde las dos de la tarde no sé hasta las 6, después nos fuimos a mi casa de Merecillas a tomar café. Nos tomamos alguna que otra cerveza, y también alguna copita de buen vino. Después mi falta de costumbre, hacía que tuviese un gran dolor de cabeza.

El sábado siguiente estuve en Agrogant, la Feria Alimentario y de Ganado, después fuimos a los Toros, que eran de Victorino Martin.

En fin que si esto lo unimos a viaje a Barcelona, a Córdoba, curso de patentes, etc., etc., me quedó poco tiempo para escribir, poco tiempo para nada. Temas de trabajo, lógicamente, procuro eludir, en este blog. Quizá para ello lo haga.

Hoy Trini más que nunca compra pepinos, aunque no le gustan mucho, le comenté que a mi si me gustan, y que debemos consumir sobre todo ahora, que lo necesitan los cultivadores. He tomado ensalada con pepino, me comenta que esta a medio euro el kilo.

¡Que desastre para el agricultor, cultivando con muchos gastos, y ahora pues entre portes y marguen de revendedor etc., los pepinos prácticamente regalados. Después ternera a la plancha, una comida sana, ahora estoy en la Biblioteca, escribiendo esto.

Puede sonar a rollo, puede no tener interés para nadie. He de confesar, que no lo escribo para captar lectores lo escribo, porque siento necesidad de expresarme haciendo una pequeña recapitulación.

Los pps los recibo en mucha cantidad, le dedico un rato el fin de semana a ver los que me da tiempo, a esta función no uso mas de 30 minutos a la semana, es decir, creo queridos amigos que no podré ver y leer muchos de los archivos hasta que me jubile.

En fin, bueno, buenas tardes.

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Esta entrada fue publicada en Agricultura, Antequera, Familia, Personal, pps, Trabajo. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Pasaron tres semanas

  1. Mª Teresa dijo:

    Tu blog es un antídoto contra el aburimiento, siempre se encuentra algo interesante cotilleando por aquí… NO LO DEJES NUNCA!!!!

  2. José Luis Sánchez-Garrido Reyes dijo:

    QUERIDA HERMANA PEQUEÑA: Muchas gracias por tu apoyo, al blog. Eres un encanto. Me comprendes y me quieres, Lo mismo que yo a ti. Y eso hace que te sientas comoda con mis chorradas, y yo con las tuyas.
    en fin hermana pequeña. Un fuerte abrazo de tu hermano. Pepe.

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